Me encanta leer libros blancos de los años 30 sobre el indio (el elemento). La gente no tenía ni idea de las interesantes propiedades que descubrirían al trabajar con este extraño y fascinante metal. Sabemos que el indio se suelda a sí mismo en frío, que se pega a los no metales y que es 4 veces más blando que el plomo. Todo esto lo sabemos todos, pero para los pioneros de la industria de la soldadura era algo nuevo, emocionante y sin límites.
Se documentó mucho de lo que se aprendió en los primeros experimentos, pero me encantaría poder hablar con los autores originales. Me pregunto si les intrigaba tanto como a nosotros.


