Recientemente he estado realizando algunas pruebas en las que tengo que arrancar una máquina y luego esperar varios minutos antes de que se complete. A menudo me encuentro mirando fijamente a estas máquinas mientras se arrastran durante la prueba, ocupando mi dulce y precioso tiempo. Mientras observo la cuenta atrás de los segundos hasta que tengo que limpiar la máquina y volver a empezar la prueba, me doy cuenta de lo importante que es la paciencia en el trabajo.
Cuando se trabaja con equipos caros y materiales delicados, la paciencia es un factor decisivo para el éxito. A menudo hay que comprobar muchos detalles antes de poner en marcha un equipo; saltarse uno solo podría estropear la máquina y costarle mucho dinero a su empresa. Tomarse el tiempo necesario y asegurarse de que todo es correcto puede suponer un gran ahorro a largo plazo. Las pruebas apresuradas pueden alterar los resultados y arruinar todos los datos. Así que, aunque me hubiera encantado hacer algunas de estas pruebas a toda prisa, lo mejor era sentarme pacientemente y tomarme el tiempo necesario para terminarlas todas.
También he descubierto que la búsqueda de empleo requiere mucha paciencia. Para mis primeras prácticas envié más de 170 solicitudes antes de conseguir una oferta de trabajo. Como las solicitudes se envían por Internet, se podría pensar que el esfuerzo es mínimo, pero en realidad hay muchos pasos que requieren mucho tiempo. Luego tuve que rellenar toda la información sobre mí y mis cualificaciones. Luego vino la espera. Suelen pasar un par de semanas hasta que te contestan. Si una persona tiene la suerte de conseguir una entrevista, suelen hacerle esperar un par de semanas más. Todo el proceso de solicitar y conseguir un trabajo suele durar un mes largo antes de terminar.
Sé que entendéis lo que es tener paciencia porque os tomáis la molestia de leer todas las entradas de mi blog.
Derek
