En un post reciente entrevistamos a Shamaine Engler sobre el tema de las aplicaciones de juntas criogénicas. Como continuación, hoy hablamos con Kim Flanagan (Ingeniero de Soporte Técnico) sobre la especificación de juntas criogénicas.
Jim: ¿Qué propiedades del indio lo convierten en un buen material para sellar equipos criogénicos?
Kim: El indio es blando y maleable, ideal para rellenar pliegues. Lo que distingue al indio de otros materiales de sellado es su capacidad de seguir siendo maleable a temperaturas muy bajas. La mayoría de los demás materiales de sellado no funcionan tan bien a bajas temperaturas, ya que se vuelven quebradizos e inflexibles.
Jim: Cuando trabaja con un cliente en una nueva aplicación, ¿qué información debe tener preparada para poder ayudarle a conseguir el producto adecuado?
Kim: Lo primero que necesitamos saber es la aplicación:
- cierre hermético
- junta criogénica
- sellado al vacío
- otros
A continuación, necesitamos conocer las dimensiones y tolerancias de las superficies de sellado; por ejemplo:
- espacio libre entre los bordes de la tapa y las paredes de la carcasa
- la anchura/longitud/diámetro tanto de la carcasa como de la tapa
- cualquier solapamiento
Otra información que ayudaría a nuestra comprensión sería:
- la atmósfera que experimentaría la aplicación
- temperatura
- presión
- gases implicados
- exposición eléctrica
- la planitud de las superficies de estanqueidad
- la vida útil de la aplicación (algunos precintos deben mantener su integridad durante muchos años, mientras que otros sólo deben aguantar un breve periodo de tiempo)
Ofrecemos juntas de indio en forma de alambre, preforma y lámina, y utilizamos esta información para decidir cuál sería la mejor para su aplicación. Cuanta más información nos facilite el cliente, mejor.
Jim: El proceso parece mucho más sencillo si el cliente sustituye una junta existente. Podría decirnos en qué consistiría?
Kim: En realidad, no hace falta mucho. Sólo necesitamos saber las dimensiones del alambre o la preforma y el volumen del pedido. Si el cliente tiene algún requisito de embalaje o tolerancia, también tendríamos que saberlo. A partir de ahí, podríamos enviar un presupuesto y, si el cliente decide hacer una compra, enviar una orden de compra y ya está.
Jim: Gracias por tu tiempo hoy Kim.
Kim: ¡Cuando quieras Jim! Me alegro de haberte ayudado.
Puede ponerse en contacto con Kim (y con el resto de nuestros ingenieros técnicos) en [email protected]
~Jim