En mi decisión de estudiar Comunicación influyó mi afición a la escritura y también las trayectorias profesionales de mis familiares. Como mis padres son policías, siempre me preguntaban si iba a seguir sus pasos y ser policía también. Aunque amo y aprecio lo que hacen mis padres, la respuesta siempre fue no.
Al crecer con un hermano mayor al que le gusta la historia más que a nadie que conozca, siempre le veía escribir redacciones extremadamente estructuradas, con temas y requisitos muy concretos, lo que no me entusiasmaba en absoluto.
Siempre he sido ese chico al que le encantaban las tareas de escritura creativa y crítica. En el instituto, pude cultivar mis habilidades de escritura a través de una clase llamada SUPA. SUPA son las siglas de Syracuse University Project Advance. Esta clase, centrada en la escritura crítica y creativa, nos pedía que escribiéramos sobre lo que quisiéramos, siempre que estuviera relacionado con la asignatura. Aunque pensé que era la clase más difícil que había tomado nunca, me ayudó en mi transición a la escritura universitaria y, lo que es más importante, me enseñó a escribir un trabajo de siete páginas en dos horas.
En la universidad, pude ampliar mis conocimientos de escritura en distintos campos, como las relaciones públicas y el marketing. Aprendí que mi afición por la escritura no significaba que tuviera que ser profesora de inglés o periodista. Las clases de relaciones públicas y marketing me enseñaron a utilizar la escritura persuasiva para beneficiar a personas, empresas, etc. Me encantaban estas clases porque la redacción era mucho menos estructurada que en una clase de inglés o de historia. La redacción para las relaciones públicas y el marketing es mucho más breve y creativa. También pude asistir a clases de diseño que me dieron la oportunidad de utilizar mi capacidad de redacción para crear anuncios, folletos y sitios web. Estas son las principales razones por las que elegí comunicación, porque me da la posibilidad de crear contenidos utilizando mis propias ideas e influencias.
Aunque la comunicación no implica enormes cantidades de trabajo de laboratorio, sí requiere mucho tiempo para pensar qué escribir y planificar la forma más eficaz de transmitir el mensaje a la audiencia.
Espero haber podido transmitirte mi punto de vista, si no, ¡quizá tenga que elegir una nueva carrera!
Lo mejor,
Brittney
