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Viscosidad frente a pegajosidad

La viscosidad y la pegajosidad son dos importantes propiedades de los materiales que definen un fundente. A menudo, la gente piensa que van de la mano. Normalmente es así, pero no siempre.

La viscosidad es la resistencia de un fundente a fluir o la fricción interna de un fundente. Ejemplos de materiales viscosos son la miel, la mantequilla de cacahuete y el yogur. Tiene unidades de (fuerza x tiempo)/área o unidades SI de[N-s/m2].

La pegajosidad es la adhesividad de un fundente o su capacidad para retener componentes. Ejemplos de materiales pegajosos son la cinta adhesiva, el pegamento, el chicle masticado y también la miel. Tiene unidades de fuerza o unidades SI de [N].

La diferencia entre estas dos propiedades es evidente cuando se deja reposar un tarro de pasta de soldar. Con el paso de los días o las semanas, la pasta de soldadura se endurece y se vuelve extremadamente viscosa. La pasta de soldadura también se seca y se vuelve menos pegajosa. La viscosidad aumenta, pero la pegajosidad disminuye.

Considere la carga metálica de una pasta de soldadura, o el porcentaje en peso de aleación en el vehículo fundente. Una mayor carga de metal equivale a una mayor viscosidad. Más metal en la pasta significa que es más difícil de remover.

¿Qué le hace esta mayor carga metálica a la tachuela?

La pegajosidad disminuye a medida que aumenta la carga de metal porque hay menos fundente presente. Recuerde, el fundente es la fuente de la pegajosidad.

Un fluido de alta viscosidad equivale generalmente a un fluido de alta pegajosidad (es decir, miel). Entonces, ¿cómo podemos recordar que esto no siempre es cierto y que se trata de propiedades totalmente diferentes? Aquí tienes algunos ejemplos que te ayudarán a asimilar la lección:

  • Los superglues acuosos (cianoacrilatos) son pegajosos, pero no viscosos.
  • El ketchup y el yogur son viscosos, pero no pegajosos.
  • Una boda en Las Vegas con temática de Elvis es de mal gusto