La carbonización del fundente es un defecto estético indeseable y uno de los problemas más habituales en las operaciones de soldadura manual y robotizada. Existen múltiples factores que pueden contribuir a la carbonización del fundente en el alambre con núcleo, lo cual puede atribuirse a dos factores principales: el tiempo y la temperatura.
Un tiempo de permanencia excesivo puede agotar y sobrecalentar el fundente; por ejemplo, si el soldador permanece en contacto durante demasiado tiempo con la soldadura fundida. El tiempo de permanencia excesivo es más habitual en aplicaciones de soldadura robotizada en las que se ejecuta un programa predeterminado sin tener en cuenta el tipo de fundente que se utiliza. También puede producirse cuando se ha introducido un nuevo alambre en el proceso y la programación no se ha ajustado para tener en cuenta las diferencias en la composición química del fundente.
Una temperatura predeterminada elevada en el soldador también puede provocar carbonización. No todas las fórmulas de fundente pueden soportar las temperaturas predeterminadas más altas (>450 °C) de la punta del soldador que se utilizan actualmente para reducir el tiempo de reelaboración en las líneas de soldadura manual o para acortar los tiempos de ciclo en aplicaciones de soldadura robotizada. Un fundente que no haya sido diseñado para soportar estas altas temperaturas tendrá muchas más probabilidades de presentar carbonización y la consiguiente acumulación de residuos en la punta del soldador. Esta acumulación puede multiplicar los efectos de la carbonización.
Así que estas son mis recomendaciones:
- Para soldar a mano, controla el tiempo de contacto y ajusta la temperatura predeterminada del soldador, o bien utiliza un alambre con núcleo de fundente que resista el calor.
- En el caso de la soldadura robotizada, adapta tu programación para tener en cuenta las diferencias en la composición química de los fundentes o cambia a un alambre con núcleo de fundente que pueda soportar temperaturas más altas.


